Me llevaba catorce años de recuerdos, fotografías, sonidos, postales, canciones,... Me tuve que sentar. Vi la habitación vacía, sin todos aquellos posters, con el papel de las paredes casi desecho por los des colchones y los arañazos. Ya no volvería a ser mi habitación. Nunca más. Me acosté en la cama, por última vez, a dejar el rimel corrido en la almohada, mientras pensaba en todo lo que dejaba allí.
Entré en la habitación de mi pequeña vida, del que era la estela de mi vida, para por unos cinco minutos observarle dormir y en silencio, decirle adiós. Con ese beso de buenas noches que tanto quería y nunca le había dado. Cada vez que me alejaba más de él, notaba como me ardía mas la muñeca, esa que estaba adornada con un 'Danny' para saber,porque estaba luchando.
Y salí por la puerta, dejando el infierno a mis espaldas. Al menos vi esperanza. Las luces de la camioneta de Miquel. Subí. Y sin decir nada, me abrazo, me miró a los ojos y me dijo: ''Se ha acabado todo esto,¿Me oyes pequeña? Se ha acabado, ahora estas conmigo,dile adiós al pasado''.Empecé a llorar.
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